Hay dos batallas en las que Rusia y Ucrania cometieron graves errores, sendos fracasos que determinan el curso actual de la guerra. Moscú se retiró a principios de abril del intento de tomar Kiev, la capital, en una cadena de decisiones desastrosas que se estudiarán en las academias militares. Las Fuerzas Armadas ucranias perdieron, por su parte, el control de Jersón en un visto y no visto, abriendo una puerta al invasor en el flanco sur en los primeros compases del conflicto. La caída de esta ciudad, ubicada en la desembocadura del río Dniéper, en el mar Negro, es una de las pocas actuaciones por las que la oposición se ha atrevido a criticar al Gobierno.

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La reacción ucrania evitó que Moscú tomara la capital, mientras que la rápida pérdida de la ciudad en la costa del mar Negro ha sido uno de los pocos episodios criticados por la oposición a ZelenskiLeer más

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