La visita de Nancy Pelosi a Taiwán ha puesto en una tesitura incómoda a la Casa Blanca. Aunque en Estados Unidos el Ejecutivo y el legislativo comparten una postura de dureza ante Pekín, el hecho de que la presidenta de la Cámara de Representantes pisara la isla en pleno conflicto de Ucrania, con China en la órbita de Rusia, ha añadido una tensión innecesaria a las tradicionalmente difíciles relaciones entre Washington y Pekín. También ha obligado al Gobierno a un ejercicio de equidistancia que, sin desautorizar a la veterana demócrata, permita a la Administración de Joe Biden salir airosa del trance. Pura retórica discursiva, con el correspondiente lubricante de la diplomacia, frente a la amenaza militar palpable en el estrecho de Taiwán, donde el Ejército chino celebrará maniobras con fuego real a partir de este jueves. Frente a la tibieza de sus compañeros de partido en la Casa Blanca, Pelosi ha contado con el apoyo entusiasta de muchos republicanos.

Seguir leyendo

La apuesta de Biden por la estabilidad de la región del Indo-Pacífico sale malparada de la gira asiática de la dirigente estadounidenseLeer más

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *